domingo, 30 de diciembre de 2007

Ciclo que se cierra...

Se cierra un ciclo de 365 días de lecciones que me han dado fuertes golpes, algunos baldes de agua, alegrías y me veo aquí mucho más fuerte. Como hace mucho tiempo no sentía que la vida quería enseñarme tantas cosas...Entre desiluciones e ilusiones, un sin fin de emociones que han ido de Ying a Yang, yo colgando de este péndulo del cual muchas veces me caí y dudé en volver a subirme. Hoy sigo volando de una experiencia en otra arriba de este péndulo que me marea, me pasea y me lleva a diferentes rincones...

Para todos, que sea un año lleno de todo, para qué decir de qué, se acabaría la sorpresa, la vida perdería la magía de ser un constante y fascinante misterio...

FELIZ AÑO NUEVOOOOO!!



Erase una vez un regalo:
Dios me entregó un laberinto
para caminar donde yo quisiera,
podía optar de la mano de la esperanza,
o salir persiguiendo la belleza,
golpear fuertemente a la pereza
o jugar a ser princesa.

Erase una vez un regalo:
Dios me entregó un laberinto
para caminar donde yo quisiera.
Busqué la felicidad,
y él me regló un momento.
Ansiando con fuerza mayor sabiduría,
él me envió el dolor.

Erase una vez un regalo:
Dios me entregó un laberinto
para caminar donde yo quisiera.
Queriendo encontrar el amor,
me topé en el camino jugando
a la tolerancia, la pasión y la locura,
dirigidos por la incondicionalidad.

Erase una vez un regalo:
Dios me entregó un laberinto
para caminar donde yo quisiera.
Quería optar por el camino correcto
y él me otorgó más alternativas.
Anhelando vivir,
él simplemente me dejó elegir…